Hola a tod@s, amigos del buceo y compañeros de Dive Academy. Hoy quiero compartir con vosotros 5 errores comunes que se comenten a la hora de practicar buceo recreativo.

Estos errores, aunque por separado puedan parecer detalles sin importancia, son vicios que afectan negativamente a nuestra técnica y comodidad a la hora de bucear:

1. Llevar una cantidad de lastre incorrecta

De manera frecuente, nos encontramos con buceadores que no tienen claro la cantidad de plomo que deben llevar, y se limitan a utilizar siempre la misma cantidad de plomo. Las variaciones de peso, el grosor del traje de neopreno o el tamaño de la botella influyen en nuestra flotabilidad, por lo que es necesario controlar de manera regular tu necesidad de lastre.

Es importante llevar la cantidad de lastre correcta, para controlar mejor la flotabilidad bajo el agua, y contar con la estabilidad y el equilibrio adecuado.

Buceador en Santa Pola con buena flotabilidad

En caso de ir sobre-lastrados, nos veremos obligados a compensar ese peso adicional hinchando el jacket (BCD) más a menudo. Deberás hacer ajustes de flotabilidad a diferentes profundidades y a lo largo de toda la inmersión, lo que supone un gasto innecesario de aire. Además, a mayor peso, mayor esfuerzo para moverse. Con el lastre correcto, los ajustes de flotabilidad son mínimos y tienes mayor libertad para moverte sin apoyarte tanto en el chaleco. Por otro lado, el exceso de peso nos dificulta adoptar una posición hidrodinámica o de trimado, lo cual va a suponer un esfuerzo añadido por el aleteo.

 

En caso de portar lastre insuficiente, vamos a encontrarnos una resistencia clara a la hora de bajar, lo que va a suponer un sobresfuerzo para poder descender. También supondrá el riesgo de hacer un ascenso descontrolado al subir o saltarte la parada de seguridad. Además, la posición de nuestro cuerpo va a tender a ser boca abajo, ya que tendremos que aletear continuamente para mantener la profundidad.

Para calcular la cantidad de lastre correcta, hacemos lo siguiente:

Una vez en el agua, con nuestro equipo de buceo puesto, deshinchamos totalmente el jacket. Si llevamos la cantidad de lastre correcta el agua debe cubrirnos hasta la altura de los ojos manteniendo una respiración normal. Debemos variar el lastre hasta que lo consigamos. En caso de duda, podéis pedir asistencia a vuestro guía o instructor PADI. Es recomendable hacer este ejercicio de manera regular, sobre todo si buceamos en diferentes ambientes, con otros equipos, neoprenos y si vamos a hacer buceo en agua dulce.

2. Utilizar las manos para moverse debajo del agua

Peces en la reserva marina de Tabarca Cuando buceamos, nos encontrarnos a menudo con personas que dependen de sus manos para lograr mantener el equilibrio o impulsarse bajo el agua. Sería conveniente eliminar este vicio, y la manera de hacerlo es mejorando nuestro aleteo. De lo contrario, nos va a suponer un impedimento a la hora de mejorar en nuestra navegación y flotabilidad, por no mencionar el gasto adicional de energía y aire. Además, al mover los brazos y manos se suelen asustar los peces y animales marinos.

Para abordar este vicio, en primer lugar, debemos asegurarnos de llevar la cantidad de lastre correcta. Adicionalmente, perfeccionar el aleteo es clave para así mejorar el rango de movimientos y lograr un mayor control de nuestro cuerpo en el agua. Si existe alguna maniobra que se te resiste, habla con tu Instructor o Dive Master para que puedan darte recomendaciones sobre como hacerla. Durante el curso PADI Advanced Open Water se trabaja el aleteo y se aprenden técnicas para las diferentes maniobras. Para un aprendizaje en profundidad también existe la especialidad de Flotabilidad (PADI Peak Performance Buoyancy)

3. Deshinchar el chaleco utilizando únicamente la tráquea

Es cierto que utilizar la tráquea para deshinchar el jacket no es un error por sí mismo, pero al hacerlo, corremos el riesgo de adquirir el vicio de depender de la tráquea como único elemento para liberar el aire de nuestro equipo.

buceo desde barco en Santa Pola En ocasiones los buceadores principiantes pierden el control de su flotabilidad y comienzan a ascender. La primera reacción en esta situación es aletear con tu cuerpo orientado hacia abajo para tratar de mantener la profundidad. En esta postura con los pies más altos que la cabeza, el aire de tu jacket se ubica en la parte baja de la espalda por lo que no podrás vaciar por la tráquea. Puedes acabar ascendiendo de manera descontrolada hasta la superficie o consumiendo el aire de tu botella muy rápido por el esfuerzo continuo de aletear para mantenerte abajo. Los ascensos descontrolados ponen en riesgo nuestra salud por los cambios de presión, por lo que debemos evitarlos a toda costa.

Por esta razón es clave familiarizarse con el uso de las válvulas de tu jacket, ubicadas normalmente en el hombro derecho y en la parte derecha de tu baja espalda. De esta manera puedes dejar salir el aire de tu chaleco hidrostático cuando la tráquea no te lo permita. Personalmente, yo sólo toco la tráquea para hinchar el BCD.

4. No compensar tus oídos y tu máscara de la manera adecuada

Al realizar un descenso, hay 2 factores a controlar: la velocidad de descenso y la compensación de senos y oídos. Si eres un buceador amateur, debes enfocarte en mantener ambos bajo control, ya que tienen un impacto directo en tu bienestar bajo el agua. Con la práctica, se convierte en un hábito y lo haces sin darte cuenta.

En mi caso, suelo compensar los oídos cada 1,5 metros.

Para compensar los oídos, llevamos a cabo la maniobra de Valsalva. Consiste en pinzar la nariz con dos dedos, bloqueando ambos orificios nasales, y soplar a través de la nariz lo cual permite compensar la presión ejercida por el agua en los oídos. Para compensar la máscara, simplemente expulsamos algo de aire por nuestra nariz (la mayoría de las personas lo hacen de forma inconsciente).

En caso de que notes excesiva presión en los oídos, en lugar de forzar la maniobra de compensación, es mejor ascender un poco hasta que la presión disminuya, y entonces podrás compensar. De esta manera evitamos forzar los tímpanos, y no corremos el riesgo de dañarlos.

EL OBJETIVO ES COMPENSAR ANTES DE SENTIR MOLESTIA

En ocasiones, al compensar sentimos que uno de nuestros oídos compensa y el otro no.

Para ayudar a compensar este oído, podemos hacer varias cosas:

  1. Si llevas capucha, ahuécala para ayudar a que el agua entre en ella y salga el aire que puede haber quedado atrapado dentro, y probar de nuevo.
  2. Estira el lado del cuello donde tengamos dificultades para compensar, de tal manera que ese oído se oriente hacia la superficie. Al estirar la musculatura favorecemos el flujo de aire. Probamos de nuevo.
  3. Abrir y cerrar la mandíbula y tragar saliva. Probamos a compensar de nuevo.

En caso de no lograr compensar correctamente a pesar de aplicar estos consejos, debes interrumpir tu descenso. Los oídos son responsables de tu equilibrio y de escuchar lo que ocurre a tu alrededor, nos conviene cuidarlos 😊

5. Depender totalmente de tu guía o compañero

como ser mejor buceador

Este es un vicio mental más que conductual. En mi propia experiencia, he visto que cuando llevaba a cabo mis primeras inmersiones, delegaba en el Dive Master o instructor el control total de la inmersión en todas sus variantes.

Es importante que desde un primer momento seas consciente de lo que te rodea bajo el agua, así como de tus acciones y tu ubicación. Para lograrlo, he identificado unas áreas de trabajo que son clave:

a) Control de la navegación

Es clave para tu seguridad tener clara tu ubicación a lo largo de la inmersión, con respecto al punto de inicio de buceo, y el punto final.

b) Seguimiento y control de tu consumo de aire

Revisa el aire de tu botella regularmente, no solo cuando tu Dive Master o Instructor te pregunte. De esta manera vas a tener una idea clara de tu consumo de manera continua, y vas a controlar el impacto que tienen los cambios de profundidad. Como ya sabes, a mayor profundidad, mayor presión, y mayor consumo de aire.

c) Control de la profundidad y tiempo de buceo

El ordenador de buceo es una herramienta indispensable para bucear, ya que te proporciona información en tiempo real sobre la duración de la inmersión, metros de profundidad a los que te encuentras, paradas de seguridad, tiempo restante para entrar en DECO, temperatura del agua, etc. Estos datos son necesarios para tener un control activo y estricto de tu inmersión. Si vas a bucear de manera regular, deberías tener uno, y si no es el caso, alquila uno para tu inmersión (los centros de buceo suelen tener). Cuanto antes te familiarices con su uso y comiences a trabajar de la mano de tu ordenador, mejor. No delegues en terceras personas el control de tu profundidad, ni de tus paradas de seguridad.

d) Cuestiónate si la inmersión que vas a hacer es acorde a tu nivel y experiencia

Si vas a bucear y te das cuenta de que por profundidad, condiciones externas como la corriente o naturaleza de la inmersión, si presenta mayor dificultad que las inmersiones que has llevado a cabo en el pasado, no lo dudes, alza la mano y comunícaselo a tu Dive Master. Él/ella te podrá asesorar y evaluar contigo el nivel de complejidad de la inmersión. En caso de que, a pesar de recibir indicaciones individuales del guía, no lo veas claro, no dudes y cancela la inmersión. Esto no es un concurso de valentía, es un hobby y el objetivo es disfrutar.

Si quieres mejorar tus capacidades como buceador recreativo, la clave es la formación, con el curso PADI Advanced Open Water o PADI Rescue Diver aprenderás muchísimo e irás ganando confianza como buceador

Fórmate y luego ponte a prueba, no lo hagas al revés.

Javier Ayensa Barabarín 03/06/2021

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